lunes, 15 de diciembre de 2008



Y ...... quién lo tiene claro ¡Ah!? (eso de lo que es la vida) supongo que algunos, aferrados a respuestas -a fin de no caer en el absurdo- aherrojados a dientes-plasma en lucecitas de colores, en sumisión de mandril joven frente al macho dominante de la tribu, así encuclillados, con la frente en el suelo y el culete levantado al sol, así, en ofrecimiento divino, los cantores de la muerte se inmolan en el nombre de Alá.
Así que, no me pidan que vea en la muerte lo positivo de una vida, que me pasen la cuenta por dolores y bondades, que me castiguen por mis errores y que perdonen mis pecados, que ora pro nobis justitia inter inocentes, eso es como vivir pa cuando ya no viva...... cuando arribe el silencio.........
El silencio... el mutismo ese que nos impusieron a todos -te acuerdas- del mutismo ese que no nos dejaba salir a ver la luna a la calle -cagados los que vivían en departamento- el poeta conoció algunos que no pudieron verla por años.
Cotidiano, abundante de rostros disímiles, de cuitas de barbarie continua, de vitalidad de barrio pobre y centro adoquinado e indiferente, las calles encallejadas, las esquinas consabidas, los pasos contados de mil maneras, el vuelta y vuelta de los planetas y de uno mismo en el carrusel reproductivo. La búsqueda de salvación en el amaramando, en la creatio muda de signos perdidos, los destellos del mate direccionados y abusivos, la conciencia de no estar -ni de querer estar- entre los elegidos.
Inselecto entonces, sostengo la realidad del absurdo, la perdición de la especie humana, el desacuerdo -festín de los poderosos- ¿qué vendrá luego de la revolución de las mujeres? -Si es que la cianosis del aire no nos ahoga, o la hipotermia del sol no nos termina antes-
Recordemos -al menos en occidente- que primero fueron nobles contra Rey (Olivero Cronwell and his boys,) luego la revolución burguesa (Francia 1891), luego la proletaria (1917) Bolcheviques, bolcheviques queridos.... ahora son las mujeres y ....... después serán los niños, pá terminar con la revolución de los animales (de los que queden ..... ratas e insectos).
Declaro también la inexistencia de dioses, Dios, Alá, Yaveh, Jehová, Adonay y los novecientos noventa y cuatro nombres más que recibe, no han llevado -jamás- al acuerdo del hombre, los antros pútridos donde se esconden los servidores de lo divino, son muestra continua de aquello.
Daltónicos los dioses, daltónicos que no distinguen el bien del mal.
Claudio Camus Cervantes

1 comentario:

Juan Sencillo Sencillo dijo...

cuidado con la poesìa¡¡¡
contamina el corazòn, lo deja en carne viva.
si la dejais entrar en vuestra casa, se acomodarà en los rincones màs oscuros y en los màs luminosos.
¡pobres aquellos que ingenuamente abren sus puertas y la invitan a que entre¡¡¡¡
De poeta a poetas os digo, hay sitio para todos.Un abrazo,Silvia.